jueves, 30 de junio de 2016

Caer. Caída. Decaimiento.

Fíjate que hoy hace sol, se aproxima el verano y empieza a hacer calor. Pero os juro que yo tengo frío. Siempre tengo frío.

Siempre me he preguntado cómo una persona gris podría ser alegría. Pero es que mira que es difícil que de la vuelta a su papel y cambie la cara de la moneda. Cara para los felices, la cruz es siempre para los tristes -y no es porque sea creyente, ni mucho menos; pero nunca he sido capaz de enfrentarme a un abismo llevando una carga tan grande a la espalda-.

He aquí la persona que te desconfigura tu manera de ser, de pensar. He incluso de sentir. Que caes al precipicio de un sentimiento que no te corresponde para intentar ser brillo, y luz. El amor es algo tan mágico como el polvo de estrellas.